El proyecto nace de una observación sobre el estilo de vida actual en las ciudades: la necesidad latente de integrar elementos naturales en hogares con espacio limitado. Al analizar los hábitos de cultivo urbano por rangos de edad, se identificó un cambio de motivación entre generaciones. Mientras que los sectores demográficos mayores cultivan principalmente por alimentación, las generaciones más jóvenes (como la Generación Z) muestran un interés creciente vinculado a la decoración, el bienestar mental y el compromiso con la sostenibilidad.
Bajo esta premisa se desarrolló UIPO, un kit de cultivo urbano diseñado para simplificar la experiencia de sembrar en casa. El objetivo principal del proyecto fue estructurar un producto que resultara sencillo, cómodo y estéticamente alineado con las tendencias contemporáneas, transformando el proceso de cultivo en una actividad accesible y relajante para el usuario de entornos urbanos.
La tipografía digital personalizada define el logotipo y la dirección de arte del proyecto. Se complementa con una paleta de color donde un verde vibrante actúa como tono principal para evocar la naturaleza, acompañado de colores secundarios (amarillo, rojo, púrpura y azul) que facilitan la categorización visual de las variantes del kit.
El diseño estructural de los envases se planteó bajo criterios de sostenibilidad y reducción del impacto ambiental. Para el contenedor exterior se propuso el uso de cartón corrugado de onda micro (F), un material reciclable que aporta rigidez sin añadir peso innecesario. Con el fin de limitar la huella ecológica del proceso de producción, se priorizó la optimización de tintas, reduciendo el consumo de pigmentos.
El packaging principal incorpora un asa en su parte superior. Este detalle busca fomentar que el usuario traslade el kit de forma visible por la ciudad tras su compra, convirtiendo el propio acto de transporte en una declaración de intenciones y una extensión física de la identidad de la marca en el espacio público.